El divorcio en México ha experimentado cambios importantes en los últimos años. Hoy existen distintas vías para disolver el vínculo matrimonial, y elegir la más adecuada depende de la situación particular de cada pareja.
Divorcio incausado (sin expresión de causa)
Desde la reforma de 2008, cualquiera de los cónyuges puede solicitar el divorcio sin necesidad de demostrar una causa ni contar con el acuerdo del otro. Basta con manifestar la voluntad de disolver el matrimonio ante el juez. Esta modalidad busca evitar conflictos innecesarios y acelerar el proceso.
Es la forma más común en la actualidad. El juez no puede negarlo, pero sí debe resolver los efectos del divorcio: custodia, alimentos, régimen de visitas y división de bienes.
Divorcio voluntario (por mutuo acuerdo)
Cuando ambos cónyuges están de acuerdo en divorciarse y en las condiciones del mismo, pueden presentar conjuntamente un convenio que regule:
- La guardia y custodia de los hijos menores
- El régimen de convivencia del padre o madre que no tenga la custodia
- El pago de pensión alimenticia
- El uso del domicilio conyugal
- La división del patrimonio común
Este proceso suele ser más rápido y menos costoso, ya que reduce la intervención judicial al mínimo.
Divorcio contencioso
Se da cuando los cónyuges no llegan a un acuerdo sobre alguno de los aspectos anteriores. El juez deberá resolver cada punto en conflicto, lo que puede extender el proceso de meses a años dependiendo de la complejidad del caso y la colaboración de las partes.
¿Qué se debe resolver en todo divorcio?
Independientemente del tipo elegido, el juez debe establecer:
- Con quién vivirán los hijos y cómo será la convivencia con el otro progenitor
- El monto de la pensión alimenticia a favor de hijos y, en su caso, del cónyuge
- La liquidación de la sociedad conyugal o separación de bienes
- El uso temporal de la vivienda familiar
Consideraciones prácticas
El divorcio en México se tramita ante el juzgado del lugar donde se celebró el matrimonio o donde tenga domicilio el demandado. Los tiempos varían según el estado y la carga de trabajo del juzgado. En Guanajuato, un divorcio por mutuo acuerdo bien documentado puede resolverse en pocas semanas.
Contar con un abogado desde el inicio ayuda a proteger sus intereses y los de sus hijos, y a evitar acuerdos que después resulten difíciles de cumplir o modificar.